Estamos en el cielo... espacial.

1.11.11

22.10.11

el renacimiento del sol

Observando el cielo desde algún punto del hemisferio norte del planeta al mediodía de los tres días del 22 al 24 de diciembre (solsticio), podemos ver al sol en el punto más alto del cielo en todo el día pero el más cercano al horizonte en todo el año. Y el día 25 (también al mediodía) el sol ya aparece ligeramente más arriba en el cielo espacial, apenas 1/4 de grado, un cambio tan insignificante para nuestro ojo que no es perceptible a simple vista de un día para otro. Sólo en un periodo de unas dos semanas podemos apreciar el cambio. Este fenómeno natural es lo que se interpreta como el "nacimiento del sol" y es asociado por la religiosidad de diferentes culturas al "nacimiento del Ser espiritual" de la Humanidad o "Mesías" como su "venida al mundo". Sin embargo el fenómeno del ascenso del sol después del solsticio de diciembre es un "renacimiento" (o resurrección) después de su descenso (o "envejecimiento y muerte") durante las 13 semanas anteriores desde el equinoccio del 21 de septiembre. En la cultura cristiana el día 25 se celebra el nacimiento de Jesús (la navidad), y no su resurrección como sería el lógico acontecimiento simultáneo al "renacimiento" del sol solsticial. Tendríamos que encontrar la coincidencia en el tiempo y en el espacio entre el supuesto suceso de la resurrección de Jesús y el renaciente sol del solsticio (día 25 de diciembre gregoriano).

La deducción hemos de iniciarla con un dato astronómico de Lucas en la narración del episodio de la crucifixión, y tal dato es que el sol se eclipsó (Lucas 23:45). Que el sol se eclipse significa que estamos en un punto del planeta Tierra y que la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y proyecta su sombra en el punto en el que estamos (en este caso en Palestina). También Lucas detalla que la crucifixión ocurrió al mediodía porque las tinieblas cubrieron la tierra desde el mediodía hasta las tres de la tarde (desde la hora sexta a la hora nona del antiguo uso romano que modernamente corresponde de las 12:00 a las 15:00). Usando programas de astronomía y buscando eclipses al mediodía en Jerusalén en torno al año 30 se encuentra uno el día 24 de noviembre del año 29 hacia las 13:30 como hora culmen. Este eclipse ocurrió en una situación astronómicamente significativa, pues observando el firmamento el Sol (eclipsado por la Luna) y la Luna (eclipsando al Sol) aparecen en plena franja de la Vía Láctea y justo en el meridiano celeste del Centro de la Galaxia, y a 4 grados por encima. Esto es mirando hacia el Sol. 

Vista del cielo desde Jerusalén a las 13:30 horas del día 24 de noviembre del año 29. 
La Luna (eclipsando al Sol) y la estrella (eclipsada por la Luna) en la frontera de Sagitario y al pie de Ofiuco.


(Imagen obtenida con el planetario que se puede descargar gratuitamente en la página http://stellarium.org)

Mirando en la dirección contraria y en la dirección del ecuador celeste (bajo el plano de la órbita de la Tierra o eclíptica) aparece la constelación de Orión. Es decir que la situación en el espacio galáctico es: Orión, Tierra, Luna, Sol, Centro Galáctico.

Y mirando en la cenital de Jerusalén aparece la constelación del Cisne, también llamada la Cruz del Norte semejante no sólo a una cruz sino a una rudimentariamente esquemática figura humana con articulados brazos en cruz.

Así, la resurrección habría ocurrido el 27 de noviembre del año 29 cuando el Sol estaba ya un poco más inmerso en la constelación de Sagitario.

La alineación cósmica Tierra/Sol/CentroGaláctico se produce una vez cada año, pero el hecho de que la Luna aparezca entre la Tierra y el Sol y además proyecte su sombra sobre un punto determinado del planeta (como la región de Jerusalén) se produce cada muchos más años, de modo que la base fija de la firma cósmica que es "testigo" del suceso de la crucifixión/muerte es la alineación Tierra/Sol/CentroGaláctico. Así, la posición del Sol sobre el centro de la Galaxia viene a ser el "testigo" no humano del suceso de la crucifixión/muerte, de modo que la posición del Sol 3 días después (un poco más dentro de la constelación de Sagitario) es el "testigo" de la resurrección.  

El caso es que la alineación Tierra/Sol/CentroGaláctico (testigo de la crucifixión/muerte) ocurre actualmente el 19 de diciembre.

Por tanto, 3 días después, el día 22 (inicio del solsticio), es cuando el Sol está en el mismo punto de la región de Sagitario que 2000 años atrás, el día 27 de noviembre del 29 durante la "resurrección" de Jesús. Sin embargo, 3 días después del 22, el día 25, la cultura religiosa celebra el nacimiento de Jesús (considerado "el Mesías") o su descenso al mundo -no su "ascenso" al cielo espiritual- mientras el Sol comienza su ascenso al cielo espacial (su "resurrección"). Esta sería -en base al dato del eclipse de sol aportado por Lucas y la consiguiente deducción- la relación en el tiempo y en el espacio entre el fenómeno natural del ascenso o renacimiento del Sol del solsticio con el teórico acontecimiento de la resurrección de Jesús. Y ¿por qué ocurre ese retraso calendárico de 25 días -del 24 de noviembre al 19 de diciembre- en 2000 años respecto al momento de alineación Tierra/Sol/CentroGaláctico? Porque el Sol (y Sistema solar) se desplaza por el Espacio en torno a otro centro más masivo, pero los calendarios no están diseñados para seguir esa dinámica del Sistema solar; son sólo estructuras mentales rígidas en la mente humana que sirven como el andamio cronológico que sostiene a los imperios en el tiempo de la Historia, la cual es el contenido de la memoria/libro de la Humanidad. Pero la Memoria Universal contiene energía dinámica en el Espacio bajo diversas formas, entre ellas estrellas y planetas, o lunas.

(El Centro galáctico está en plena franja galáctica, en la frontera de la constelación de Sagitario y bajo el "Pie de Ofiuco", la región sur de la constelación Ofiuco. Ofiuco representa al -inicialmente- héroe y -posteriormente- dios griego de la medicina, Asclepio. El mito griego cuenta que Asclepio resucitó a Hipólito, lo cual fue la causa del temor del Dios de los griegos, Zeus -Theus, Teos, Dios-, de que se alterara el orden del mundo de los mortales y por ese temor Zeus apartó a Asclepio del mundo y lo incluyó en el cielo como una constelación. Este arquetipo y episodio se repite en la historia de Jesús, pues Jesús también resucitó a Lázaro, lo cual fue la causa del temor de los sumos sacerdotes, ministros de Yavé/Jehová, de que decidieran quitar de enmedio a Jesús, independientemente de que Jesús sabía qué iba a ocurrir -Lc 24:26. Igualmente, la región de Ofiuco linda con la de Sagitario, el centauro arquero, y un centauro -Quirón- fue el maestro de Asclepio).

26.9.11

los sincronizados y elegantes movimientos de mercurio


La belleza del Universo como reflejo de un orden armonioso y proporcionado se manifiesta por sí sola, y no sólo cuando la percibimos nosotros como cuando atisbamos esa armonía en un paisaje o en una imagen o en un rostro (incluso el nuestro reflejado en un espejo), por no decir que un ojo (aunque con él no no veamos armonías ni belleza) es un reflejo de esa belleza. O al contemplar el transparente Espejo tridimensional del Espacio oscuro salpicado de puntos luminosos. Además, la belleza del orden cósmico, el orden de la belleza cósmica o la Cosmética del Cosmos se refleja en otros aspectos y escalas que no podemos percibir a simple vista pero que sí podemos explorar, conocer y reproducir.

Esto ocurre en los movimientos de los planetas, sean individuales o colectivos. Un ejemplo de ello es el patrón de giro y traslación del planeta Mercurio. La siguiente película muestra de forma esquemática ese patrón desde un punto de vista cenital. El planeta Mercurio está representado como una cruz en uno de cuyos extremos (el umbral de luz y sombra) hay un punto rojo. Puedes imaginar que estás en este punto. La animación comienza con el punto rojo en el umbral del AMANECER de Mercurio.

Cuando regresas al umbral del amanecer, Mercurio ha dado 3 giros y 2 órbitas al Sol, y en la Tierra los humanos han pasado 4 x 44 días. Es decir, el patrón es:

1 día en Mercurio
2 órbitas de Mercurio
3 giros de Mercurio
4 x 44 días en la Tierra

Esto es el resultado de unos movimientos de giro y traslación perfectamente sincronizados como si obedeciera a una estructura geométrica subyacente.

- Mercurio da un giro en torno a su propio eje al mismo tiempo que completa 2 tercios de su órbita.

En términos de porcentajes, al tiempo que Mercurio completa el 100% de su giro/día, realiza el 66,6% de su  órbita. Y en términos de grados del círculo, cuando Mercurio completa los 360 grados de su giro ha cubierto 240 grados de su órbita.

- Al completar su segundo giro ha recorrido otros 240º de su órbita, lo cual sumado a los 240º anteriores suman 480º que son 360º (= una órbita) y 120º (de otra órbita), es decir 1,3 órbitas. Así, de momento son 2 giros y 1,3 órbitas.


- Al completar su tercer giro ha recorrido otros 240º de su órbita, lo cual sumado a los 480º anteriores suman 720º que son 360º + 360º, es decir 2 órbitas. Así, son 3 giros y 2 órbitas.


Este es el resumen:


De estos ordenados y sincronizados movimientos podemos deducir las siguientes reglas:

DURANTE CADA 120 GRADOS DE TRASLACIÓN EN SU ÓRBITA 

MERCURIO DA 180 GRADOS DE SU ROTACIÓN O GIRO EN TORNO A SU EJE. 



DURANTE CADA 240 GRADOS DE TRASLACIÓN EN SU ÓRBITA 

MERCURIO COMPLETA 360 GRADOS EN TORNO A SU EJE (1 GIRO O ROTACIÓN).



DURANTE CADA ÓRBITA (360 GRADOS) 

MERCURIO DA 1,5 GIROS EN TORNO A SU EJE (540 GRADOS). 


Y aquí vemos la comparación de los patrones de giro y traslación de Mercurio y de Venus. A un lado Gea contemplando.





Ver también http://asteromia.blogspot.com/2011/08/la-armonia-y-orden-de-la-geometria-y.html

http://asteromia.net/sistema-solar/sistema-solar-planetas-mercurio.html#dia

20.9.11

explosión del sol durante 19-22 de septiembre

A 2 días del equinoccio, el día 19 de septiembre ocurrió algo muy poco habitual en el Sol. Durante 24 horas tuvo una continua oleada de explosiones.
Puedes interactuar metiendo el cursor del ratón en la escena para deternerla,
pulsando el botón del ratón para avanzar fotograma a fotograma
y sacando el cursor del ratón para reanudar la película.

Tres días después, el día 22 al comienzo del equinoccio, el Sol tuvo una muy fuerte erupción. Es como si la actividad del día 19 hubiera sido un aviso o un "calentamiento" de la explosión del día 22. Fue tan fuerte que saturó los instumentos del satélite SOHO, que no ha podido registrar las imágenes. La más reciente es esta.

También, el día 14 un meteoro se precipitó contra la estrella:

Aquí puedes ver otras películas de otros meteoros recientes, como el que se estrelló el día 11 de marzo, unas 13 horas antes del terremoto de Lorca:


3.9.11

los ciclos mayas como ondas


Conociendo mínimamente los ciclos orbitales de los planetas o los que conforman entre sí, los ciclos mayas no definen ningún ciclo de ningún astro, ni siquiera del planeta Tierra. En tanto que los ciclos mayas expresan periodos no basados en el año terrestre o tan largos periodos de tiempo y están íntimamente relacionados con la Galaxia y su Núcleo fuente de la Energía cósmica, es posible y deducible que describan longitudes de onda de esas energías y que sean de proporciones mucho mayores a las ondas de radio "captadas" por el hombre a través de "sensibles" máquinas como radios y radio-telescopios. Tales ondas son sonoras y por eso  las escuchamos a través de un aparato de radio, mientras que las ondas que percibimos directamente a través del cerebro son sonoras y luminosas: sonido y luz o "audio y vídeo". Los aparatos de recepción de ondas de radio captan longitudes desde 1 milímetro hasta 100 mil kilómetros.

Toda onda tiene una longitud mensurable llamada "longitud de onda". Los científicos de la ciencia Física, mediante los correspondientes aparatos, pueden medir las ondas electromagnéticas que el cerebro percibe como impresiones imaginarias que nosotros llamamos "colores", y han hallado que tienen un ancho entre 400 nanómetros (nm = mil millonésima parte de 1 metro) como la luz violeta, y 700 nanómetros como la luz roja.

Las ondas sonoras que el cerebro humano puede percibir miden entre 2 cms y 17 metros. Las ondas de radio pueden llegar a tener cientos de kms de longitud. Pues bien, la longitud de onda del ciclo maya más corto (UINAL) sería incomparablemente mayor, de millones de kms.

Los ciclos mayas traducidos en kines/días y años son:
- UINAL: 20 kines/días
- TUN: 18 Uinales = 360 kines
- KATUN: 20 Tunes = 7.200 kines (19.7 años)
- BAKTUN: 20 Katunes = 400 Tunes = 144.000 kines (394.2 años)
- Gran Ciclo o Cuenta Larga: 13 Baktunes = 260 Katunes = 5200 Tunes = 1.872.000 kines (5.125 años).

Es posible que los mayas, al expresar los ciclos en kines (días) se referían al ancho de esas ondas galácticas de modo que podrían haber conocido sus longitudes y les dieron un nombre identificativo y descriptivo. (Es como llamar "minuto" a "60 segundos" o "hora" a "60 minutos"). Tales ciclos se expresan en días, que es una unidad de tiempo, aunque realmente se refieren a espacio, distancia medible en millones de kms. Lo mismo ocurre con el concepto "año luz", que teniendo nombre de unidad de tiempo (año) mide una distancia  de billones de kms (la que la luz recorre en 1 año, equivalente a 800 sistemas solares). Así, los ciclos mayas describirían las longitudes de las Ondas/Olas Gigantes del Océano que es la Galaxia, que es un gran Remolino que emite energía resonante desde su Núcleo/Centro/Corazón, y esa energía tiene una determinada estructura de diferentes frecuencias simultáneas que ocupan el mismo espacio, como diferentes voces de distinta frecuencia que resuenan en armonía, y tales voces tienen unas cualidades y atributos determinados que influyen en el ánimo. Así tales ondas influirían en la conciencia, en este caso de la especie humana que habita un planeta de una estrella que, como una nave/faro, atraviesa esas olas galácticas.

La longitud de estas ondas es tal que su ambiente es el espacio interestelar, el mismo por el que se traslada el Sol/Sistema planetario atravesando las ondas/olas desde el punto en que comienzan hasta el punto en que terminan mientras el planeta Tierra cumple un número determinado de días (kines) y, si es el caso, de órbitas al Sol, y este número es el que define el periodo del ciclo maya que identifica a la longitud de la onda. La onda/ciclo más pequeña se llama UINAL y está asociada a 20 días. Hipotéticamente los mayas habrían percibido los puntos inicial y final de las ondas (como la más corta Uinal), y que durante la travesía del Sol entre el punto inicial hasta su punto final transcurrían 20 días, y en esa distancia cabe un número determinado de millones de kms. Así, conociendo la velocidad de traslación del Sol (kilómetros que recorre a cada segundo), podríamos conocer la longitud de la onda o ciclo UINAL, y por tanto del resto de ondas expresadas por los ciclos mayas. De este modo, 20 días no expresa tanto un ciclo del Sol sino el periodo que tardaría el Sol en recorrer el ancho de una onda Uinal.

Esta es una percepción no sólo cronológica sino también espacial, es decir, espacial y temporal simultáneamente: espaciotemporal. Así, la longitud de la onda UINAL equivaldría a la distancia que recorre el Sol/Sistema planetario durante 20 días, es decir, mientras la Tierra cumple 20 días (otra cosa es la cantidad de millones de kilómetros que la Nave Tierra recorre en 20 días, que es una cifra menor). Los astrofísicos han calculado que el Sol se desplaza 216 kms a cada segundo. Si concedemos crédito provisional a esta cifra y hacemos un sencillo cálculo vemos que en 20 días el Sol se desplaza unos 373 millones de kms, lo cual es un poco más que el diámetro de la órbita de la Tierra.

373.248.000 (distancia recorrida por el Sol en 20 días) / 300.000.000 kms (diámetro órbita Tierra) / = 1,24

(373 millones de kms son 373 mil millones de metros, es decir que el metro sería la 373 mil millonésima parte de la onda UINAL. Como vemos, la proporción entre la onda UINAL y el metro es 373 veces mayor que entre el nanómetro y el propio metro. Es decir, al tratar con la onda UINAL, el metro se queda como algo mucho más microscópico que el propio nanómetro respecto al metro).

Así, la longitud de onda UINAL sería 1,24 veces el diámetro de la órbita de la Tierra. Estamos creando una unidad de medida cósmica llamada "Uinal" de manera que el diámetro de la órbita de la Tierra equivale a 0,8 Uinales. La onda Uinal aún sería mucho más pequeña que la propia región espacial "ocupada" por las órbitas del sistema planetario del Sol, de modo que podemos describirla como "interplanetaria". De hecho, como el diámetro del Sistema solar viene a ser de unos 11 mil 800 millones de kms, en él caben 31.6 ondas Uinal.

También podemos usar la unidad "año-luz" para medir las ondas descritas por los ciclos mayas. Teniendo en cuenta que el diámetro del Sistema solar sólo equivale a... la 801ª parte de la distancia que recorre la luz en 1 año, la onda UINAL es muy pequeña. De hecho, podríamos decir que 1 año luz es otra onda cuya longitud equivale a unas 25.300 ondas UINAL (proporcional a 25,3 kms de 25.300 metros). A su vez, dado que la Onda más amplia (CUENTA LARGA o GRAN CICLO) se compone de 93.600 ondas UINAL, tendríamos que la longitud de la onda CUENTA LARGA mediría 3.7 años luz.

Así, el punto de entrada del Sol/sistema planetario (y del planeta Tierra, y de la Humanidad) en una onda corresponde a un momento de la Historia humana, y dado que la humanidad ha creado varias culturas cada una con su calendario, tales momentos son codificables con fechas en diferentes formatos. En el caso de la Gran Onda o Gran Ciclo CUENTA LARGA, el momento de la Era Hebrea que corresponde al punto de entrada del Sol en la Onda es el año 647 de la Era Hebrea (3.113 AC), un momento en que la humanidad aún no tenía conciencia de la remota (en el futuro) "era cristiana", pues de hecho empezaría 3.113 años después. Desde entonces el Sol/Sistema solar recorrería la longitud de Onda CUENTA LARGA (y de las demás longitudes de ondas/ciclos más pequeños: 13 ondas Baktun, 260 ondas Katun, 5200 ondas Tun y 93.600 ondas Uinal) por el espacio interestelar durante 5.125 años, es decir, mientras la Nave Tierra daba 5.125 órbitas al Sol hasta el año 5.772 de la Era Hebrea, coincidente con el año 2012 de la era cristiana cuyo día 21 de diciembre se señala teóricamente como el momento "exacto" de llegada del Sol/Sistema planetario al punto final de la Gran Onda/Ciclo CUENTA LARGA, y también coincidiendo - teóricamente- con la entrada en la llamada "banda de fotones".
http://www.gabitogrupos.com/asteromia/template.php?nm=1298580500 )

La longitud de onda de la Gran Onda CUENTA LARGA también se denomina "Rayo de Sincronización Galáctica", que podemos interpretar metafóricamente como los minutos previos a un concierto en los que los músicos de la orquesta afinan sus instrumentos o se sincronizan individualmente con ellos antes de sincronizarse colectivamente en sintonía y armonía con todos, es decir, la sincronización con la "galaxia" que es la orquesta. Y precisamente durante los minutos de afinación individual, el conjunto desafina colectivamente.

En esta imagen podemos ver una representación en detalle del 13er Ciclo BAKTUN como una Onda (azul) compuesta por 20 ondas KATUN (rojas) y que abarca la 13ª parte de la Gran Onda CUENTA LARGA (verde).

Las demás ondas/ciclos más pequeñas no las percibimos a esta escala, aunque cada onda Katun se compone de 20 ondas TUN, y cada onda Tun se compone de 18 ondas Uinal.

Y aún habrían ondas mayores que la Gran Onda. La base de los ciclos es el número 20:

UINAL = 20
TUN = 20 x 18 = 360
KATUN = 20 x 360 = 7.200
BAKTUN = 20 x 7.200 = 144.000
PICTUN = 20 x 144.000 = 2.880.000
KALABTUN = 20 x 2.880.000 = 57.600.000

Los números 18, 360, 7.200, 144.000, etc tienen en común que sus dígitos sumados son reducibles a 9, y por tanto son múltiplos de 9 (nueve son los señores del tiempo de la cosmología maya, y podrían representar a los 9 planetas).

18 = 9 x 2
360 = 9 x 40
7.200 = 9 x 800
144.000 = 9 x 16.000
2.880.000 = 9 x 320.000
57.600.000 = 9 x 6.400.000

Y el siguiente factor expresa la progresión en potencias de 2 y en potencias de 10:

2 = 2^1
40 = 2^2 x 10^1
800 = 2^3 x 10^2
16.000 = 2^4 x 10^3
320.000 = 2^5 x 10^4
6.400.000 = 2^6 x 10^5

Así, las fórmulas que expresan la proporción y progresión de los ciclos mayas quedan así:


   UINAL = 20
     TUN = 20 x 9 x 2^1
   KATUN = 20 x 9 x 2^2 x 10^1
  BAKTUN = 20 x 9 x 2^3 x 10^2
  PICTUN = 20 x 9 x 2^4 x 10^3
KALABTUN = 20 x 9 x 2^5 x 10^4


Resumiendo y reflexionando personal e impersonalmente, los ciclos mayas vendrían a describir ondas que están más allá no sólo de la capacidad de percepción del cerebro humano (como vibración visible y audible, luz y sonido) sino de las propias máquinas detectoras y transmisoras de las largas ondas de radio. Nosotros, con la limitación del intelecto, ya no seríamos capaces de simular nuestra evolución haciendo "evolucionar" (o sofisticando) a las máquinas para que percibieran ondas mayores, y así ya no tendríamos la "autoridad científica" (la máquina, la "ciencia" en forma de máquina) con la que demostrarnos nuestra "evolución", de modo que sólo nos queda... la conciencia como genuino instrumento perceptivo de la realidad, la misma conciencia con la que cada persona se demuestra a sí mism@ su propia realidad, aunque no crea las demás ni las demás le crean. Estos aparatos son complementarios a un cerebro humano que no tiene por qué ser "incapaz de percibir más" por naturaleza sino que simplemente está saturado por redundancia o ruido formado por una "valiosa" información "basura" necesaria para la supervivencia de un mundo comercial que incluye la venta de ideas e ideologías, además de que la mente sea también una memoria contenedora de miedos y culpas, obstáculos para una percepción y experiencia transparente y sin límites (evolutiva) de la realidad. Tales ondas de tales longitudes conformarían otra dimensión de la realidad que para ser percibida requiere de una conciencia libre de obstáculos (miedos, culpas y conflictos propios de la dualidad moral) y de un cerebro no más evolucionado sino también libre de saturación/anestesia ideológica alguna. La saturación es normal en una mente íntimamente relacionada con un mundo que depende de objetos funcionales hechos de densa materia formada por ondas de corta longitud, como las de este ordenador o como la ropa con la que hemos vestido al cuerpo, o como el propio cuerpo que tanto necesitamos con sus manos para manejar esos objetos como son todas las útiles (e inútiles) prótesis tecnológicas a las que hemos conferido la condición de "valedoras" de algo que llamamos "ciencia y progreso" aunque tanto hemos ligado a lo comercial y tanto hemos basado en el intelecto como poco en la conciencia. Las ondas que el cerebro humano, aún saturado, capta son muy largas para otros seres diminutos con los que convivimos y por eso para esos seres esos objetos no tienen funcionalidad ni utilidad ninguna: no los perciben; un perro, el animal no racional más cercano al hombre (animal racional e irracional) sí puede percibir algo que nosotros llamamos "ordenador" pero él no lo llama de ninguna forma y no sabe qué es porque no lo necesita. Así nuestro intelecto es diminuto en la inmensidad de ondas mayores imperceptibles por el cerebro y por una conciencia saturada y anestesiada y por eso sanable (con amor) y potencialmente transparente. La evolución a una dimensión de la realidad de ondas de energía más largas viene a ser como si fuéramos ciegos y sordos y recuperáramos la vista y el oído, o como si nos diéramos cuenta de que no lo somos sino que simplemente teníamos una venda en los ojos y unos tapones en las orejas y nos las quitáramos, o como si espontáneamente alguna tan dura como sabia experiencia nos agitase y nos desplegase una antena que teníamos cerrada y de la cual nos habíamos olvidado.




Ver también:
http://asteromia.blogspot.com/2011/07/los-ciclos-mayas-como-ruedas.html

1.9.11

31 agosto: el sol en el punto de cruce del infinito



Cada día 31 de agosto el sol está en un punto especial del cielo que vemos desde Tierra, aunque a simple vista no podemos apreciarlo. Sólo si registramos la posición del sol a una misma hora en todoslos 365 días del año, por ejemplo al mediodía, obtenemos una figura imaginaria con forma de 8 deforme llamada "analema" con dos lazadas de diferente tamaño que se cruzan en un punto. El Sol aparece en ese punto los días 13 de abril y 31 de agosto. La imagen inicial reproduce el analema resultante desde algún punto del hemisferio norte del planeta a una determinada hora todos los días. Y el sol aparece en el punto correspondiente al 31 de agosto.

Nuestra primera reacción es pensar que durante el año es el Sol el que traza esa figura de 8 pero dado que el sol está fijo en el centro del sistema planetario y el planeta es el que se desplaza inclinado, esa figura es resultado aparente que percibimos debido al desplazamiento del planeta Tierra y a que la línea y ángulo de visión que cada uno de nosotros (que estamos en un punto determinado de la superficie del planeta) con el sol varía gradualmente cada día a una hora determinada. Así que realmente nuestro punto físico de vista (el cuerpo) es el que realiza ese movimiento de 8 deforme si reconstruimos tal movimiento de 24 en 24 horas y como si 24 horas fueran 1 segundo.
http://asteromia.net/peliculas/pelianalema.html



Tal figura es un 8 irregular porque refleja la combinación de dos aspectos: la inclinación del eje de rotación del planeta y la excentricidad de su órbita. El otro momento del año en el que el Sol aparece en el mismo punto a una misma hora es el 13 de abril. Esto crea dos lazadas de 140 días (20 semanas) y 225 días (32 semanas).

En una visión objetiva, observando la órbita, podemos resaltar los puntos en los que la Tierra está cuando vemos al Sol en el punto de cruce y trazar la línea que une a ambos puntos. Resultan dos secciones de órbita por las que la Nave espacial Tierra transita durante 140 días y 225 días. Tal línea es paralela a la línea que une a los equinoccios.


Podemos relacionar el número 225 con el planeta Venus (como curiosidad y recordatorio, más que como una auténtica relación o influencia de Venus en el analema terrestre) pues 225 días es el tiempo que tarda Venus en dar su órbita al Sol, y el día gregoriano 31 de agosto es el 243º del año gregoriano, y 243 como días es el tiempo que tarda Venus en cumplir su giro o día. 

El 31 de agosto el Sol aparece en un punto del cielo (espacial) al que ha llegado habiendo descendido la mitad de la lazada corta desde el solsticio del 21 de junio, cuando estaba en el punto más alto del cielo.

Es posible que en un pasado no muy lejano (unos 6000 años) la órbita de la Tierra fuera cuasiredonda, pues explorando el analema con el programa profesional de astronomía DISTANT SUNS v.4, de Virtual Reality Laboratories, se obtiene un analema con forma de "8" prácticamente perfecta. También los demás planetas tienen analemas, y todos son diferentes según la inclinación de sus ejes y la excentricidad de sus órbitas. El analema de Marte, por ejemplo, es muy diferente, y de hecho su órbita es mucho más excéntrica que la de la Tierra.

http://asteromia.net/sol/estrella-sol-analema.html

El valor preciso del periodo de 225 días que corresponde a la lazada larga es 225,71968 días. Esto es la 0,618ª parte del año de 365,2422 días.

225,71968 días x 0,618 = 365,2422 días
365,2422 días / 0,618 = 225,71968 días

El resto es 139,52252 días.

0,618 es el valor al que tiende la división de los números consecutivos de la serie Fibonacci pero al revés, es decir, el número menor dividido por el número mayor: 144 / 233, 89 / 144, 55 / 89, 34 / 55 ó 21 / 34. 

En la película "Pi, fe en el caos", el personaje protagonista llama "Theta" al valor que resulta de dividir 144 entre 233 (no dice "233 entre 144"). Así, 0,618 sería el valor de Theta, y por tanto Phi y Theta serían formulables así:

Phi = Theta + 1
Theta = Phi - 1 

Parece que esto sólo ocurre con números enteros si son de la serie Fibonacci. Y con números no enteros también ocurre en los valores que definen la proporción de días entre las lazadas del analema. Es decir: 

139,52252 días de la lazada corta / 225,71968 días de la lazada larga = 0,618 (Theta)

...que es una unidad menos que Phi. Y al revés:

225,71968 días de la lazada larga / 139,52252 días de la lazada corta = 1,62 (Phi).

De este modo, si captas cierta armonía al observar la forma del analema es debido a que en ella subyace la proporción de oro y a que tu intuición la está percibiendo.



13

Una cosa es el año terrestre de 365.2422 días (366 giros y un cuarto de otro) y otra es los años de los diferentes calendarios. Así, por ejemplo, un "jueves 31 de agosto" es el nombre y apellidos de un día (gregoriano) de año gregoriano, no un día del año de la Tierra. El año gregoriano comienza el 1 de enero, cuando la Tierra está en un punto determinado de su órbita y a cierta distancia de los puntos de los solsticios y equinoccios. El año bahá'í (una cultura islámica) comienza cuando la Tierra está en el equinoccio de Piscis (día "21 de marzo" del año gregoriano). En general la estructura de los calendarios lineales suele dividir al año terrestre en 12 partes o meses. Esto da como resultado una media no entera de días por mes:

365 días / 12 meses = 30.4 días/mes

Las 12 partes cuadrarían con el año terrestre si éste fuera de 360 días, y por eso a las 12 partes les faltan 5,25 días. Esto obliga a repartir esos 5 días entre cinco de los doce meses, y el resto de 0,25 como 1 día cada 4 años. En el caso del calendario romano/católico/gregoriano la cosa se complica porque se resta dos días al mes febrero, de modo que ya son 7 días los que se reparten entre siete de los doce meses, y tal reparto es inevitablemente subjetivo y da un resultado irregular. Además, el día del año bisiesto se inserta no al final de la cola de 365 días sino entre el día 59 y el 60 del año gregoriano. En el año bahá'í también faltan 4 días, pero no se divide en 12 meses sino en 19 meses de 19 días cada uno (=361 días), y los 4 que faltan no se distribuyen.


Realmente no hay ninguna forma de crear una estructura racional exactamente acoplada a la variable dinámica natural del ciclo de rotación (diario) o del ciclo orbital (anual) del planeta de 365,2422 días. Esta es una de las formas de expresar la limitación de la razón/intelecto humana, que es perfecta sólo para lo que le corresponde, y el intento de ir más allá de su perfección lleva a la irracionalidad. Es tan imposible como intentar crear un mundo racional o amoldar la Naturaleza a un molde diseñado o crear un planeta cuadrado o incluso perfectamente redondo. Es tan imposible como que el espacio y el tiempo universal se basaran en una estructura creada (divinizada o no) por el hombre.


Lo que sí nos es posible es crear otras estructuras que sean más cercanas a esa dinámica, como con los números 11 y 13. Así, si dividimos el año terrestre en 11 partes, cada una es de 33.2 días/mes, lo cual es dos decimales menos que con 12 meses, y 11 meses de 33 días son 363 días y quedan 2 días, que son 3 días menos que los que quedan con 12 meses de 30 días. Y 33 días es la 365ª parte de un ciclo del planeta Tierra, de 33 años, que son 33 órbitas durante las que el planeta da un número cuasientero de giros: 12.053. Y dividido el año en 13 partes cada una da 28.1 y queda 1 día.


Esta reflexión no pretende plantear la idea de desimplantar el calendario usado por la mayoría de seres humanos para implantar otro nuevo, sino destacar que la estructuración del ciclo de tiempo natural del planeta Tierra en 13 unidades es muy cercana a lo natural. De hecho, por ejemplo, cada 7 giros o días (semana) el planeta Tierra recorre una distancia equivalente a 13 soles. 


Esto da para 13 x 13 soles en 13 semanas en un cuarto de año y 13+13+13+13 semanas en el año completo mientras la Luna da 13 órbitas completas (o ciclos sidéreos) a la Tierra.
http://www.gabitogrupos.com/asteromia/luna_12_y_13.php 

También, en el Gran ciclo maya, el número total de los subciclos es múltiplo de 13: 


13 x 7.200 Uinales
13 x 400 Tunes
13 x 20 Katunes
13 Baktunes


También el 13 es un factor sincronizador entre ellos. 


13 Uinales = 1 Tzolkin
13 Tzolkines = 13 x 13 Uinales
13 Tunes = 18 Tzolkines
13 Katunes = 360 Tzolkines
13 Baktunes = 7.200 Tzolkines

31.8.11

geometría en el sistema solar

Estamos en un planeta (electrón) que forma parte de un átomo gigante (el sistema solar con su núcleo, la estrella sol) que fluyen en la dinámica del Orden Universal, y tal orden se manifiesta en muchas escalas y bajo muchos aspectos de modo que podemos expresarlo de muchas maneras, como por ejemplo geométricamente.

Un ejemplo de orden geométrico entrelazado lo encontramos en las tres órbitas más próximas al Sol: las de Mercurio, Venus y Gaia.

Gaia y Venus, a sus velocidades de traslación se encuentran 5 veces cada 8 años (8 órbitas de Gaia y 13 de Venus) alineados al mismo lado del Sol. Trazando las líneas correspondientes se genera una estrella de 5 puntas y a la vez un pentágono interior que resulta estar inscrito en la órbita de Mercurio (si la convertimos en una órbita racional al corregir su forma elíptica y su excentricidad).

28 agosto: espectacular doble erupción con expulsión de plasma


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Puedes interactuar metiendo el cursor del ratón en la escena para deternerla,
pulsando el botón del ratón para avanzar fotograma a fotograma
y sacando el cursor del ratón para reanudar la película.

19.8.11

16 agosto: hermosa erupción del Sol

El día 16 de agosto, durante la oposición de Venus y la Tierra (Gaia) y la alineación de Mercurio con Gaia, el Sol erupcionó, tal como entraba dentro de lo posible, aunque lo hizo de una forma inesperada no sólo por su espectacularidad y belleza sino porque el plasma expulsado llegó a cruzar nuestra línea de visión con Venus.



En esta escena en otro formato se ve el mismo momento.En la imagen se añade también a Mercurio transitando entre nosotros (la Tierra) y el Sol y hacia la derecha, en sentido contrario a Venus.


¿Qué ocurre el 21 de diciembre de 2012? El ciclo maya como ruedas anidadas.