Estamos en el cielo... espacial.

22.10.11

el renacimiento del sol

Observando el cielo desde algún punto del hemisferio norte del planeta al mediodía de los tres días del 22 al 24 de diciembre (solsticio), podemos ver al sol en el punto más alto del cielo en todo el día pero el más cercano al horizonte en todo el año. Y el día 25 (también al mediodía) el sol ya aparece ligeramente más arriba en el cielo espacial, apenas 1/4 de grado, un cambio tan insignificante para nuestro ojo que no es perceptible a simple vista de un día para otro. Sólo en un periodo de unas dos semanas podemos apreciar el cambio. Este fenómeno natural es lo que se interpreta como el "nacimiento del sol" y es asociado por la religiosidad de diferentes culturas al "nacimiento del Ser espiritual" de la Humanidad o "Mesías" como su "venida al mundo". Sin embargo el fenómeno del ascenso del sol después del solsticio de diciembre es un "renacimiento" (o resurrección) después de su descenso (o "envejecimiento y muerte") durante las 13 semanas anteriores desde el equinoccio del 21 de septiembre. En la cultura cristiana el día 25 se celebra el nacimiento de Jesús (la navidad), y no su resurrección como sería el lógico acontecimiento simultáneo al "renacimiento" del sol solsticial. Tendríamos que encontrar la coincidencia en el tiempo y en el espacio entre el supuesto suceso de la resurrección de Jesús y el renaciente sol del solsticio (día 25 de diciembre gregoriano).

La deducción hemos de iniciarla con un dato astronómico de Lucas en la narración del episodio de la crucifixión, y tal dato es que el sol se eclipsó (Lucas 23:45). Que el sol se eclipse significa que estamos en un punto del planeta Tierra y que la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y proyecta su sombra en el punto en el que estamos (en este caso en Palestina). También Lucas detalla que la crucifixión ocurrió al mediodía porque las tinieblas cubrieron la tierra desde el mediodía hasta las tres de la tarde (desde la hora sexta a la hora nona del antiguo uso romano que modernamente corresponde de las 12:00 a las 15:00). Usando programas de astronomía y buscando eclipses al mediodía en Jerusalén en torno al año 30 se encuentra uno el día 24 de noviembre del año 29 hacia las 13:30 como hora culmen. Este eclipse ocurrió en una situación astronómicamente significativa, pues observando el firmamento el Sol (eclipsado por la Luna) y la Luna (eclipsando al Sol) aparecen en plena franja de la Vía Láctea y justo en el meridiano celeste del Centro de la Galaxia, y a 4 grados por encima. Esto es mirando hacia el Sol. 

Vista del cielo desde Jerusalén a las 13:30 horas del día 24 de noviembre del año 29. 
La Luna (eclipsando al Sol) y la estrella (eclipsada por la Luna) en la frontera de Sagitario y al pie de Ofiuco.


(Imagen obtenida con el planetario que se puede descargar gratuitamente en la página http://stellarium.org)

Mirando en la dirección contraria y en la dirección del ecuador celeste (bajo el plano de la órbita de la Tierra o eclíptica) aparece la constelación de Orión. Es decir que la situación en el espacio galáctico es: Orión, Tierra, Luna, Sol, Centro Galáctico.

Y mirando en la cenital de Jerusalén aparece la constelación del Cisne, también llamada la Cruz del Norte semejante no sólo a una cruz sino a una rudimentariamente esquemática figura humana con articulados brazos en cruz.

Así, la resurrección habría ocurrido el 27 de noviembre del año 29 cuando el Sol estaba ya un poco más inmerso en la constelación de Sagitario.

La alineación cósmica Tierra/Sol/CentroGaláctico se produce una vez cada año, pero el hecho de que la Luna aparezca entre la Tierra y el Sol y además proyecte su sombra sobre un punto determinado del planeta (como la región de Jerusalén) se produce cada muchos más años, de modo que la base fija de la firma cósmica que es "testigo" del suceso de la crucifixión/muerte es la alineación Tierra/Sol/CentroGaláctico. Así, la posición del Sol sobre el centro de la Galaxia viene a ser el "testigo" no humano del suceso de la crucifixión/muerte, de modo que la posición del Sol 3 días después (un poco más dentro de la constelación de Sagitario) es el "testigo" de la resurrección.  

El caso es que la alineación Tierra/Sol/CentroGaláctico (testigo de la crucifixión/muerte) ocurre actualmente el 19 de diciembre.

Por tanto, 3 días después, el día 22 (inicio del solsticio), es cuando el Sol está en el mismo punto de la región de Sagitario que 2000 años atrás, el día 27 de noviembre del 29 durante la "resurrección" de Jesús. Sin embargo, 3 días después del 22, el día 25, la cultura religiosa celebra el nacimiento de Jesús (considerado "el Mesías") o su descenso al mundo -no su "ascenso" al cielo espiritual- mientras el Sol comienza su ascenso al cielo espacial (su "resurrección"). Esta sería -en base al dato del eclipse de sol aportado por Lucas y la consiguiente deducción- la relación en el tiempo y en el espacio entre el fenómeno natural del ascenso o renacimiento del Sol del solsticio con el teórico acontecimiento de la resurrección de Jesús. Y ¿por qué ocurre ese retraso calendárico de 25 días -del 24 de noviembre al 19 de diciembre- en 2000 años respecto al momento de alineación Tierra/Sol/CentroGaláctico? Porque el Sol (y Sistema solar) se desplaza por el Espacio en torno a otro centro más masivo, pero los calendarios no están diseñados para seguir esa dinámica del Sistema solar; son sólo estructuras mentales rígidas en la mente humana que sirven como el andamio cronológico que sostiene a los imperios en el tiempo de la Historia, la cual es el contenido de la memoria/libro de la Humanidad. Pero la Memoria Universal contiene energía dinámica en el Espacio bajo diversas formas, entre ellas estrellas y planetas, o lunas.

(El Centro galáctico está en plena franja galáctica, en la frontera de la constelación de Sagitario y bajo el "Pie de Ofiuco", la región sur de la constelación Ofiuco. Ofiuco representa al -inicialmente- héroe y -posteriormente- dios griego de la medicina, Asclepio. El mito griego cuenta que Asclepio resucitó a Hipólito, lo cual fue la causa del temor del Dios de los griegos, Zeus -Theus, Teos, Dios-, de que se alterara el orden del mundo de los mortales y por ese temor Zeus apartó a Asclepio del mundo y lo incluyó en el cielo como una constelación. Este arquetipo y episodio se repite en la historia de Jesús, pues Jesús también resucitó a Lázaro, lo cual fue la causa del temor de los sumos sacerdotes, ministros de Yavé/Jehová, de que decidieran quitar de enmedio a Jesús, independientemente de que Jesús sabía qué iba a ocurrir -Lc 24:26. Igualmente, la región de Ofiuco linda con la de Sagitario, el centauro arquero, y un centauro -Quirón- fue el maestro de Asclepio).

1 firmas del firmamento:

la costarricense, la capitana. dijo...

exausto el estudio que haces de la situación estelar y actual con relación a los acontecimientos históricos...no será el mismo eclipse que hubo hace unos meses que fue visto en Jerusalén...? solo que la fechas estarían desfasadas... Lo felicito por esta entrada tan interesante...