El día 16 de agosto, durante la oposición de Venus y la Tierra (Gaia) y la alineación de Mercurio con Gaia, el Sol erupcionó, tal como entraba dentro de lo posible, aunque lo hizo de una forma inesperada no sólo por su espectacularidad y belleza sino porque el plasma expulsado llegó a cruzar nuestra línea de visión con Venus.
En esta escena en otro formato se ve el mismo momento.En la imagen se añade también a Mercurio transitando entre nosotros (la Tierra) y el Sol y hacia la derecha, en sentido contrario a Venus.
¿Qué ocurre el 21 de diciembre de 2012? El ciclo maya como ruedas anidadas.

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